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Rescate vertical en estructuras

Al realizar trabajos verticales es fundamental planificar previamente un rescate vertical rápido y seguro en caso de accidente. 

Cuando se realizan trabajos verticales mediante técnicas de acceso y posicionamiento mediante cuerdas, y también cuando se realizan trabajos en altura: encofrados, fachadas, cubiertas, etc., pocas veces pensamos en que los trabajadores que hacen uso de sistemas de protección personal contra caídas en altura pueden, de una manera u otra, quedar suspendidos del elemento que les sujeta. Por lo que es fundamental una planificación previa para realizar un rescate vertical rápido y seguro en caso de accidente.

Posición en la que podría quedar suspendido el trabajador tras una caída:

maniobras de rescate vertical

Un trabajador suspendido de un arnés ¿está a salvo?

Podríamos suponer que un trabajador que se encuentra suspendido de una cuerda está a salvo porque no cae al vacío. Y aunque efectivamente no se produce la caída a distinto nivel, puede sufrir el llamado síndrome de compresión o síndrome ortostático.

Este síndrome consiste en un conjunto de signos clínicos que aparecen en el cuerpo humano cuando una persona ha sufrido una caída, se encuentra en suspensión durante un determinado tiempo y porta un arnés que le sujeta su cuerpo.

En esta situación, las cintas textiles que conforman el arnés aprisionan al trabajador, de forma que se obstruye el paso de la sangre a las extremidades inferiores, la pelvis y el abdomen, lo que se torna en una disminución del retorno venoso al corazón. Este deficiente retorno causa finalmente una insuficiente oxigenación cerebral, cardíaca y renal, pudiendo dar lugar a un síncope en aproximadamente treinta minutos, que finalmente puede acabar con la vida del trabajador por hipoxia.

Por tanto, ante una situación como la descrita, en la que el trabajador se encuentra en suspensión, resulta vital llevar a cabo las maniobras de rescate de la forma más rápida y eficaz posible.

¿Cómo se regulan normativamente los rescates?

La Ley 31/1995, de Prevención de Riesgos Laborales, establece en su artículo 20, sobre medidas de emergencia, que el empresario deberá analizar las posibles situaciones de emergencia y adoptar las medidas necesarias en materia de primeros auxilios, lucha contra incendios y evacuación de los trabajadores, designando al personal encargado de poner en marcha esas medidas.

Además, fija que el citado personal “deberá poseer la formación necesaria, ser suficiente en número y disponer del material adecuado, en función de las circunstancias antes señaladas”.

De forma más específica y contundente, para los trabajos verticales, con la utilización de las técnicas de acceso y de posicionamiento mediante cuerdas, el Real Decreto 2177/2004, por el que se modifica el Real Decreto 1215/1997, en el que se establecen las disposiciones mínimas de seguridad y salud para la utilización por los trabajadores de los equipos de trabajo, en materia de trabajos temporales en altura; en su Anexo y apartado 4.4, establece que:

e) El trabajo deberá planificarse y supervisarse correctamente, de manera que, en caso de emergencia, se pueda socorrer inmediatamente al trabajador.

Por lo que se hace necesario que exista una planificación previa a este tipo de trabajos, en la que:

  1. Se establezca el procedimiento de rescate.
  2. Existan personas designadas para poner en marcha las medidas de rescate.
  3.  Estas personas dispongan de la formación necesaria.
  4. Dispongan del material y equipos adecuados al tipo de estructura o zona de trabajo en la que se pudiera materializar el rescate.

Distintos tipos de rescate según el tipo de caída

Para el rescate vertical que deba realizarse ante una caída de altura en andamios u otras estructuras verticales (torres de grúas, torres eléctricas, estructuras metálicas industriales, etc.), lo ideal es contar en obra con un kit que permita una actuación inmediata.

Con ese kit, el rescatista puede asegurar al accidentado a la cuerda del kit y tensar ésta, cortando posteriormente el resto de las cuerdas y descendiendo al suelo con un descensor. También se puede elevar ligeramente a la persona mediante un aparejo sencillo, pasando la cuerda por el interior del pequeño mosquetón, para después poder enganchar la cuerda y descender al suelo.

Si la caída se produce durante los trabajos en tejados, para conseguir un rescate eficaz, el kit citado en los párrafos anteriores permite enganchar una cuerda de seguridad entre el anclaje y el sistema de anclaje del trabajador accidentado. En caso de caída al vacío, el kit permite levantar al accidentado para liberar la cuerda de seguridad y descender al trabajador al suelo.

Si el rescate ha de realizarse a un operario que estaba llevando a cabo trabajos verticales, éste ha de ser llevado a cabo por personal cualificado y con formación específica.

Para esta situación, el rescatista debe ir equipado con un descensor y un dispositivo anticaídas, ambos adecuados al peso de dos personas. Para elevar al accidentado y poder liberarlo de su anclaje y engancharlo al rescatista, se debe utilizar un kit compacto de elevación, que cada operador puede llevar fijado a su arnés ante cualquier imprevisto o eventualidad.

Sistema de rescate vertical

El rescate permite trasladar a una persona accidentada o no, y que en cualquiera de los casos se encuentra suspendida o colgada de un arnés, a un lugar seguro. Lo habitual es que el rescate se haga mediante descenso del accidentado, aunque en ocasiones puede llevarse a cabo con izado.

El sistema que se utilizará en el rescate vertical está formado por un dispositivo de prensión del cuerpo, junto con un sistema de rescate conectado a un dispositivo de anclaje.

El dispositivo de prensión normalmente será un arnés anticaídas, que el trabajador accidentado portaba, y que permite la movilización de la persona a rescatar. Además, pueden usarse lazos de salvamente (conforme a la norma UNE-EN 1498) y arneses de salvamento (UNE-EN 1497).

Este sistema de rescate debe permitir la evacuación del accidentado y podrán utilizarse, como antes hemos citado, sistemas de descenso (UNE-EN 341) o izado (UNE-EN 1496).

Fuentes

Fernando Espinosa Gutiérrez
Fernando Espinosa Gutiérrez
Arquitecto técnico y Técnico PRL

Formador en Seguridad y Salud en la Fundación Laboral de la Construcción y Colegios Profesionales de Arquitectos y Arquitectos Técnicos.
Elaboración de estudios y estudios básicos de seguridad, asesoramiento a empresas para la redacción de planes de seguridad y salud y documentos de gestión preventiva.
Coordinador de seguridad y salud en fase de ejecución.

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